Lavabotas, lavasuelas y estación de higiene
El nombre no define todo el alcance. Un lavasuelas puede atender la parte inferior del calzado; un lavabotas puede sumar limpieza de bordes o cañas. Una estación de higiene puede reunir varias tareas y controlar el paso. Solicita que la propuesta detalle qué zonas limpia y qué módulos incluye.
Flujo real en el cambio de turno
Indica cuántas personas llegan al acceso y durante cuántos minutos, además del tipo de bota y la suciedad habitual. Con esos datos el proveedor puede proponer posiciones, recorrido y configuración. No conviene dimensionar sólo con el número total de empleados.
Agua, drenaje y electricidad
Comparte las conexiones disponibles y el espacio útil, con unidades. Confirma presión y consumo requeridos, salida de drenaje, alimentación eléctrica si aplica y acceso de mantenimiento. La instalación y las pendientes se definen para el sitio y el modelo elegido.
Limpieza y desinfección: confirmar el alcance
Retirar suciedad y aplicar un producto desinfectante son tareas diferentes. Si el proyecto incluye dosificación, el responsable de higiene debe definir productos compatibles, concentración y tiempo de contacto conforme al procedimiento aprobado. El equipo por sí solo no acredita el resultado del proceso ni el cumplimiento de una certificación.
Cepillos, materiales y repuestos
Pide el material de las partes mojadas, compatibilidad con los productos de limpieza y procedimiento para retirar residuos. Revisa acceso a cepillos, mangueras, válvulas y repuestos. En una estación con torniquete, solicita también el comportamiento ante una falla y su integración con la circulación del lugar.